LA VIRGEN DE LAS VACAS

Los orígenes de la Virgen de las Vacas son aun en la actualidad oscuros aunque podemos ver tres opiniones distintas:

Según Don José Moreno Guijarro, en su libro HISTORIA DE LA CÉLEBRE Y ANTIGUA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LAS VACAS, escribe:

“Una de las más célebres, por su antigüedad y por la grandisima veneración del cristiano pueblo Avilense, es sin disputa la de Nuestra Señora de las Vacas. Indudable es, y así lo atestigua la tradición y la Historia de nuestra Ciudad, que muchos años antes de la invasión Mahometana, era ya conocida esta antiquísima y venerada imagen que es la segunda después de Nuestra Señora la Antigua; cuyos dos templos respectivos dedicados a la madre de Dios se sabe existieron desde el principio del Catolicismo en esta sin que fije ni fijarse pueda el año y quien la construyera.... No consta el año, ni la época en que el Todopoderoso se digno restituir a los piadosos Avileses la renombrada y popular imagen de Nuestra Señora de las vacas; de suponer es aconteciera estando ya esta Capital libre de la dominación sarracena. Es tradición muy remota comúnmente admitida, y así lo consignan todas las historias de Ávila, que esta Sagrada imagen se apareció milagrosamente en un corral o cerca de verde donde pastaban vacas, a un sencillo carbonero. Esta tradición la cuenta la tradición de esta manera, que siquiera sea sucintamente voy a referir. Estando en dicho corral o cercado para verde con las vacas el mencionado carbonero, se le apareció de una manera o modo maravilloso esta santa imagen presentándosele repetidas veces en el mismo punto. El en su sencillez o ignorancia no sabia lo que esto era, ni lo que significaba, pusolo en conocimiento de su amo, y un día en una de estas mencionadas apariciones al poner el rústico sus manos en la sagrada imagen, so obro el sorprendente milagro de arrodillarse ante ella las Vacas que allí estaban pastando; al ver esto su amo que estaba allí presente conoció que era la Virgen Santísima o su imagen, se arrodillo y la venero. Por esto desde entonces se la dio a esta venerable imagen el nombre de LAS VACAS, y el amo determino levantar en este mismo sitio un templo en honor de Nuestra Señora para su perpetua veneración, que es el cuerpo antiguo de la Iglesia.”

 

Bartolomé Fernández Valencia, en su libro HISTORIA DE SAN VICENTE Y GRANDEZAS DE ÁVILA, confirma la versión anterior, aunque la amplia escribiendo

“Está dedicado a la milagrosa imagen de nuestra Señora con él titulo de las vacas, que se le pusieron o por haberse aparecido a un sencillo carbonero en un corral de vacas (de que son indicios grandes las señales del carbón que tiene en su sagrado cuello), según la tradición más común;

Deducimos del anterior párrafo que por el año 1.676 la imagen de la Virgen, que sin duda no es la que hoy veneramos, debía tener unas manchas oscuras en el cuello, lo que no hace más que corroborar el origen de la Virgen de las Vacas. Por el contrario a estos dos autores Fray Luis Ariz, monje Benedictino y en su obra de 1.607 HISTORIA DE LAS GRANDEZAS DE LA CIUDAD DE ÁVILA. Escribe:

“ Quien podría decir algo de lo mucho que ay que decir, de la gran devoción que el pueblo Cristiano ha tenido, en siglos pasados, con la madre de Dios de las vacas, su mucha antigüedad: pues es cierto ser la segunda Imagen de la madre de Dios, en esta Ciudad, después de nuestra Señora la Vieja y hoy la Antigua. Que verdaderamente, según las escrituras que he leído y las calamidades que Ávila ha padecido, después de la destrucción de España. Estos dos templos, e imágenes, de nuestra Señora, fueron antes de la perdida de España, con otras parroquias antiguas. Por ser tan antigua esta Imagen, no podemos hallar papeles, que nos manifiesten que principio tuvo, más la tradición que de muy muchos años se tiene. Que siendo esta imagen de grandisima devoción, y muy frecuentada, estando en medio de unos heredamientos, y tomillares, entre unas peñas (como hoy hay por su distrito) Un labrador devoto, siempre que oía tañer a misa, donde quiera que estuviese trabajando, dejaba la labor, y acudía a la Iglesia. Y así fue, que arando con unas vacas, junto a la dicha Ermita, se las dejo, y acudió a oír Misa, y cuando torno a la pieza, hallo, las vacas arando y acabada su labor. “

De las tres opiniones nos podemos quedar con las de Moreno Guijarro y Fernández Valencia, por las que la Virgen de las Vacas fue descubierta por un carbonero en un corral donde pastaban unas vacas. Para reafirmar esto podemos observar los dos cuadros que representan a la Virgen de las Vacas, existentes en la Ermita, en los cuales se representa al carbonero en actitud de meter a la Virgen en un saco. En la actualidad, el historiador Mariano Serna Martínez, publica un artículo en el “Diario de Ávila” (1 de Agosto de 2.005), en el que sostiene que el nombre de Las Vacas, proviene, de la gran cantidad de verracos, toros o vacas de piedra que había el lugar, provenientes de un antiguo asentamiento romano, en al cual debía de haber una pequeña Ermita. Esta opinión se asienta en que algunos de estos toros o vacas aun se conservan como asientos en el portalillo, así como una cista funeraria que apareció al quitar el revoco de la fachada principal en 1.997 y el la placa “NERO NI CLAUDIO” que se encuentra en el lateral izquierdo de la nave central de la Ermita